
La preservación del patrimonio
En una tierra con más de 2.500 años de historia vitivinícola, entre colinas privilegiadas de altitud y rodeada de la belleza natural mediterránea, fundamos Viña Memorias. Esta tierra, la D.O.P. Utiel-Requena, se encuentra a 70 km tierra adentro de la ciudad de Valencia y guarda los secretos de nuestro patrimonio familiar. Nos empeñamos en preservarla mientras escribimos la nueva historia de los vinos de la región
El reencuentro
Viña Memorias es la expresión de la pasión que nos mueve a enaltecer nuestra tierra ancestral, alimentada por la sinergia familiar y un compromiso firme con la excelencia. En 2016, llegados desde distintos puntos del mundo, nos reunimos para honrar nuestro legado y construir una herencia significativa que trascienda generaciones, anclada en un amor compartido por la tierra y por la elaboración del vino. La vinificación, en su sentido cotidiano y sin artificio, junto al placer de trabajar esta tierra y disfrutar de productos locales de calidad excepcional, son recuerdos que todos compartimos y por los que vivimos. Creemos en cuidar la tierra y en proteger nuestras singulares cepas centenarias en vaso. Compartimos el amor por la gente, los encuentros, la mesa y el vino, junto a una atención meticulosa al oficio y al detalle. Viña Memorias nos reúne con un único propósito: representar lo mejor de esta tierra a través de vinos excepcionales.


El legado
Nuestros viñedos son nuestra verdadera identidad. Los componen viñas viejas en vaso algunas con más de cien años cultivadas en ecológico y atendidas por viticultores de oficio. Creemos en el cuidado paciente de la tierra, y nos consagramos a preservar su belleza natural y biodiversidad para nuestros vinos, para nosotros y para las generaciones que vendrán.
El Bobal, uva autóctona y singular, nos da vinos de carácter, especialmente aptos para la crianza. El Macabeo, otra autóctona, completa nuestra colección por la blanca.
Tradición y modernidad
Aplicando técnicas ancestrales con un enfoque innovador y una filosofía de mínima intervención, los vinos son una expresión fiel del terroir. En el viñedo, los métodos tradicionales conviven con la última tecnología para garantizar la máxima calidad. Nuestro enólogo, Daniel Expósito, firma vinos de identidad propia, llevando lo mejor de cada parcela hasta la botella.

