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“La esencia de nuestros vinos reside
en nuestros viñedos ancestrales”

Viña Memorias

Cultivamos y cuidamos 18 hectáreas de viñedos orgánicos de cepas viejas. Nuestras vides más jóvenes se plantaron en 1950, y otras en 1904, antes de la filoxera, y tienen más de 115 años. Estas magníficas cepas de Bobal y Macabeo dominan nuestros viñedos en la DOP Utiel-Requena.


Siguiendo las antiguas prácticas romanas, las vides se cultivan en forma de copa, combinando hoy en día la viticultura tradicional con tecnología moderna de vanguardia para garantizar la máxima calidad de las uvas.


Los viñedos se caracterizan por suelos arcillosos calcáreos con un alto contenido de piedra caliza, y están situados a una altitud de 745 metros sobre el nivel del mar.


Practicamos una viticultura de secano rigurosa, donde los valiosos 450 mm de lluvia anual permiten que las añadas se expresen plenamente. Nuestras parcelas, cuidadosamente seleccionadas y orientadas principalmente al sur y al este, disfrutan de 2800 horas anuales de sol mediterráneo.

 

Dedicados a la excelencia, con una producción controlada de tres a cuatro mil kg/ha para nuestras viñas viejas más jóvenes y menos de dos mil kg/ha para nuestras viñas centenarias en arbusto.


Por respeto a nuestro entorno natural y con el objetivo de garantizar la excelente calidad del vino, recolectamos las uvas a mano, seleccionándolas cuidadosamente y colocándolas en cajas de 15 kg.


Convencidos de que un buen vino es el reflejo de la tierra que lo nutrió, practicamos una viticultura sostenible, priorizando el equilibrio entre el ecosistema y la biodiversidad de nuestros viñedos. Asimismo, gracias a las condiciones únicas de nuestro terruño, cultivamos la vid de forma orgánica, sin herbicidas ni insecticidas.

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